Los guardianes del verso. Jóvenes Clásicos
NOVIEMBRE
Mar17 – 10:30
Mié18 – 10:30
Jue19 – 10:30
SALA A /8€
Teatro
Los guardianes del verso
JÓVENES CLÁSICOS
Kira siente que no encaja en ninguna parte. La incomprensión del mundo que le rodea le empuja a escaparse. Vagando perdida por la ciudad se topa con una extraña imprenta que parece tener la forma de un barco. Atraída se refugia en su interior donde descubre una vieja máquina de impresión. Al accionarla despierta algo inaudito: los poetas de la Generación del 27 regresan convertidos en guardianes del verso, unos superhéroes de la palabra cuyos poderes guiarán a Kira a un fantástico universo con una importante misión: rescatar la poesía del olvido. Los Guardianes del Verso es un viaje que pone en valor la poesía como tabla de salvación para un mundo cada día más deshumanizado e indescifrable. Una historia de aventuras, imaginación y resistencia poética donde cada poema puede cambiar el mundo y cada palabra es un acto de libertad.
Parece que fue ayer cuando en 2017, tras el estreno de su primera producción, la periodista Regina Sotorrío les dedicó un artículo en Diario Sur titulado “Los últimos guardianes del verso” para presentarlos en sociedad como compañía. Han pasado diez años desde entonces con la fugacidad de un instante. Una década consagrada a actualizar los clásicos para acercarlos al público contemporáneo. Y para celebrar su aniversario querían regresar a sus orígenes, al verso, como Ulises regresó a Ítaca tras diez años de peripecias. Porque como decía Manuel Altolaguirre, a través de la poesía se conoce el mundo y con ella uno es capaz de conocerse a sí mismo. Resulta llamativo comprobar como el azar, siempre caprichoso, ha orquestado que su efeméride coincida con el Centenario de la Generación del 27 (o el Cuatricentenario del fallecimiento de Góngora).
Esta alineación de conmemoraciones es la razón para crear este espectáculo. Los guardianes del verso es su homenaje a esos genios del 27 y al culterano cordobés que les inspiró; a la Imprenta Sur de Málaga –aquella en la que Emilio Prados y Altolaguirre editaron la revista “Litoral”, donde muchos jóvenes poetas publicaron sus primeros poemas–; pero también es un tributo a la poesía como vehículo de expresión elevado a la categoría de arte. Y todo ello conforma este universo de superhéroes cuyos poderes sobrenaturales no reside en sus habilidades físicas sino en las palabras.
